La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó este lunes la renuncia de Guadalupe Taddei a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) y pidió una investigación para revisar los señalamientos sobre su gestión. “Creo que toma una buena decisión al separarse del cargo”, afirmó. Agregó que “no puede haber sombras de corrupción”.
Taddei presentó su renuncia tras una semana de señalamientos por presuntos conflictos de interés y vínculos con proveedores del organismo. Es la primera vez en 36 años de historia del INE que ocurre una salida de este tipo.
Rechazo a las burlas
Sheinbaum calificó de “degradación muy grande” las burlas “misóginas y machistas” que la oposición dirigió a Taddei durante el fin de semana. “Es muy cobarde quien agrede a una mujer, no por lo que hizo como servidora pública, sino por razones personales”, sostuvo.
Los señalamientos que precedieron la salida
En un comunicado, Taddei afirmó que “el escrutinio público y la conversación digital son expresiones legítimas y necesarias”. Había dicho el sábado que permanecería en el cargo.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) abrió una investigación de oficio por indicios de posibles conflictos de interés, colusión con empresas proveedoras de material electoral y triangulación de recursos. Según publicaciones periodísticas, una de las empresas vinculadas habría recibido contratos del INE por más de 500 millones de pesos durante el último año. Esos medios difundieron además videos y audios cuya autenticidad debe verificarse.
El INE ante las elecciones de 2027
Sheinbaum afirmó que la salida de Taddei no genera una crisis, pues “afortunadamente hay una Ley electoral que determina qué hacer en estos casos”. El Consejo General elegirá a una presidencia provisional, mientras la Cámara de Diputados inicia el proceso para nombrar a la titular definitiva.
El instituto enfrenta el reto a menos de un año de las elecciones federales de 2027.