Cerca de 30 mil personas de La Laguna de Chiconautla, en Ecatepec, Estado de México, han vivido más de tres décadas sin servicios básicos ni seguridad pública. A principios de 2026, el Congreso mexiquense resolvió un conflicto limítrofe entre Ecatepec y Acolman y asignó la colonia a Ecatepec. Los habitantes aún esperan mejoras.
Calles con lodo y sin agua potable
Las calles carecen de pavimento, banquetas y guarniciones. Los vecinos caminan entre lodo y charcos, y no hay sistema de alcantarillado, por lo que el agua llega a los patios de las casas.
Sonia, comerciante de la avenida Vicente Guerrero que lleva más de 25 años en la colonia, dijo que las familias compran agua en pipas para uso doméstico y en garrafón para beber. Según su estimación, el gasto promedio ronda los tres mil pesos mensuales. Dijo que políticos y candidatos han prometido ayuda, pero que “el tiempo pasa y nadie hace nada”.
Inseguridad y falta de alumbrado
Martín Hernández, residente desde hace 30 años, afirmó que las patrullas no entran a la colonia y que muchas calles no tienen alumbrado, aunque hay postes de la CFE. Relató que hace unos días encontraron un cuerpo en un canal cercano.
Tres décadas de indefinición
La indefinición territorial abarcó seis gobernadores y 15 presidentes municipales. El proceso para resolverla comenzó en 2022 con un proyecto de la entonces diputada local Beatriz García Villegas. El fallo se emitió a principios de 2026.
En teoría, la resolución da certeza jurídica para acceder a agua, drenaje, seguridad y obras públicas. Hasta ahora, esos objetivos no se han cumplido.
Postura del gobierno de Ecatepec
La alcaldesa, Azucena Cisneros Coss, calificó la resolución de histórica y anunció una nueva etapa de regularización y llegada de servicios. Precisó que el proceso será gradual, pues requiere muchos recursos y la intervención del Gobierno estatal y de la Federación. Afirmó que su administración realiza acciones en la zona desde 2025.
Contraste con fraccionamientos vecinos
La colonia colinda con el fraccionamiento Las Américas, que cuenta con comercios, bancos y restaurantes, y con Jardines de Morelos. Residentes de Las Américas han expresado que no permitirán compartir su infraestructura pluvial con otras colonias, por lo que podrían surgir conflictos cuando comiencen las obras de drenaje.