La economía mexicana retomó su impulso durante el segundo trimestre de 2026, luego de un primer trimestre con resultados negativos. El Producto Interno Bruto (PIB) del país creció 1.5 por ciento de abril a junio, de acuerdo con datos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La recuperación del sector agropecuario, el avance de los servicios y el impulso del consumo y el turismo, este último asociado a la celebración del Mundial de Fútbol en el país, impulsaron la actividad económica durante el periodo. El resultado representa una recuperación importante frente a la contracción de 0.6 por ciento registrada en los primeros tres meses del año.
Todos los sectores registraron cifras positivas
En el desglose trimestral, las actividades primarias crecieron 3.3 por ciento; el sector secundario, que incluye industria y manufactura, aumentó 1.6 por ciento, y las actividades terciarias, correspondientes a los servicios, se elevaron 1.5 por ciento. A tasa anual, el PIB mexicano reportó un incremento de 2.1 por ciento, de acuerdo con el Indicador Oportuno de la Actividad Económica del Inegi.

El consumo, principal motor del crecimiento
Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s Analytics, señaló que la economía mexicana repuntó de manera sorpresiva en el segundo trimestre, tras un decepcionante inicio de año, sentando las bases para un mejor desempeño en el resto de 2026.
El especialista advirtió que, al estar impulsado principalmente por el consumo, el avance de la economía tendrá un límite, a menos que el motor de crecimiento cambie hacia la inversión. «Por el lado de la demanda, el consumo fue el principal motor, mientras que la inversión siguió contrayéndose en términos anuales», explicó.
Coutiño detalló que la economía mexicana operó con un exceso de demanda, impulsado por la liquidez proveniente de las transferencias gubernamentales a las familias, el aumento del gasto en programas sociales y el incremento de dos dígitos del salario mínimo.
La inversión, el reto pendiente
Respecto a la inversión, el especialista señaló que el gobierno de Claudia Sheinbaum se ha visto obligado a agilizar los proyectos de infraestructura y los contratos asociados. Actualmente, la inversión pública representa alrededor del 3 por ciento del PIB en el país, mientras que la inversión privada equivale a más del 18 por ciento.
Aranceles y negociación del TMEC, entre los retos externos
La economía mexicana ha enfrentado un año complicado debido a factores externos e internos. El país aún enfrenta los aranceles sectoriales impuestos por Estados Unidos en autos, aceros y otras materias primas, mientras negocia con el gobierno estadounidense el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), lo que ha añadido incertidumbre al entorno económico.
De manera interna, el país también enfrenta la desaceleración del consumo, de la inversión pública y privada, y del mercado laboral.
Plan México y proyectos energéticos
Para enfrentar este panorama, con poco margen en las finanzas públicas, el gobierno de Sheinbaum ha implementado diversas medidas para impulsar la inversión, en línea con su estrategia gubernamental conocida como Plan México. Estas medidas incluyen facilidades fiscales y la reducción de tiempos en trámites administrativos.
Uno de los sectores donde se han reactivado estos planes es el energético, particularmente con Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), instituciones que trabajan en la concreción de una veintena de proyectos energéticos.
Pronósticos divididos para el resto del año
Tras este resultado, se espera que el Banco de México y organismos multilaterales ajusten sus pronósticos de crecimiento para el resto de 2026. En julio pasado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo su previsión de crecimiento para la economía mexicana este año a 1.2 por ciento, desde el 1.6 por ciento estimado anteriormente, mientras que el Banco de México ubica su previsión en 1.1 por ciento.
Por su parte, la Secretaría de Hacienda estima que el PIB de México crecerá entre 1.8 y 2.8 por ciento durante este año.