La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México aprehendió a Daniel «N» por su probable participación en el delito de trata de personas en su modalidad de pornografía infantil, luego de una investigación de casi tres años que incluyó análisis de inteligencia cibernética y coordinación con organismos internacionales.
El detenido fue localizado el 9 de junio de 2026 en la alcaldía Iztapalapa y trasladado al Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, donde se determinará su situación jurídica.
Reporte del NCMEC detonó la investigación en 2023
La indagatoria inició en septiembre de 2023, cuando la Guardia Nacional remitió a la Fiscalía CDMX un reporte emitido por el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC), organización internacional dedicada a la detección y combate de la explotación sexual infantil.
El reporte alertaba sobre el almacenamiento y transmisión de aproximadamente 20 archivos con material relacionado con abuso sexual infantil a través de una cuenta de correo electrónico.
Inteligencia cibernética permitió identificar y localizar al probable responsable
A partir de esa información, la Fiscalía desarrolló una investigación especializada que incluyó el análisis de datos técnicos y diversas diligencias de inteligencia cibernética. Las pesquisas permitieron identificar a Daniel «N» como probable responsable y obtener de un juez una orden de aprehensión en su contra.
Agentes de la Policía de Investigación (PDI), en coordinación con elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, ejecutaron la orden el 9 de junio en Iztapalapa.
Fiscalía CDMX mantiene acciones permanentes contra la explotación sexual infantil
La Fiscalía CDMX señaló que mantiene acciones permanentes para investigar y combatir los delitos relacionados con la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes, así como para identificar y llevar ante la justicia a quienes participen en estas conductas.
En cumplimiento del Código Nacional de Procedimientos Penales y del principio de presunción de inocencia, Daniel «N» se considera inocente mientras no exista sentencia emitida por el órgano jurisdiccional competente.