Alberto Rodríguez Márquez, alias El Virus, no es un nombre nuevo para las autoridades de la Ciudad de México. Es un líder criminal de entre 40 y 45 años, con tatuajes en ambos brazos, dos detenciones previas y un historial que incluye cinco homicidios, huachicol, narcomenudeo, extorsión y cobro de piso en Azcapotzalco. Hoy es buscado tras el cuádruple crimen perpetrado en la colonia Santa María Malinalco por un grupo armado que se hizo pasar por agentes de la PDI para asesinar a cuatro presuntos integrantes de su organización.
Cinco homicidios y una fuga entre andadores
Las investigaciones vinculan a El Virus con al menos cinco homicidios. El más reciente ocurrió la madrugada del 15 de noviembre del año pasado, cuando presuntamente acribillió a Gregorio Espinoza Vázquez, alias El Cachetes, en la colonia San Sebastián. La policía logró perseguirlo pero huyó entre los andadores de la zona.
Pese a haber sido detenido en dos ocasiones previas por delitos contra la salud, extorsión y homicidio, El Virus obtuvo su libertad en ambas oportunidades, lo que ha generado cuestionamientos sobre los mecanismos que le han permitido seguir operando.
Huachicol y narcomenudeo en Azcapotzalco
El Virus es señalado como principal distribuidor de droga en la colonia San Sebastián y presunto operador de una toma clandestina de combustible en San Pablo Xalpa. Las investigaciones lo vinculan además con secuestro, extorsión y cobro de piso en la alcaldía, cuya titular, Nancy Marlene Núñez Reséndiz, es señalada por las pesquisas como omisa ante la violencia que genera este grupo criminal.
Presunta protección desde adentro
Las labores de inteligencia apuntan a que El Virus presuntamente recibe protección del jefe del sector Cuitláhuac y del encargado del cuadrante de ese sector de la SSC, a cargo de Pablo Vázquez Camacho. Las pesquisas también revelaron que tiene familiares dentro de la PDI de la Fiscalía capitalina, a cargo de Bertha Alcalde Luján, quienes presuntamente también le brindarían protección. Las investigaciones ya se extendieron a esos mandos.
La cacería continúa
Los gabinetes de seguridad federal y capitalino mantienen activa la búsqueda tanto del grupo armado que perpetró el cuádruple crimen como del propio El Virus. Las autoridades revisan cámaras del C5 y de domicilios particulares para identificar a los seis hombres encapuchados que simularon un cateo para ingresar al inmueble y ejecutar a las cuatro víctimas con armas de alto calibre, de uso exclusivo de las fuerzas armadas.