El alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, llamó al Gobierno de la Ciudad de México, a la Secretaría de Finanzas y a las autoridades federales a formar un frente común contra el desorden de cableras en Miguel Hidalgo y en toda la capital. Según el edil, por lo menos 30% de los cables en la vía pública está en desuso. Además, advirtió que esas líneas ponen en riesgo a la población.
Tabe aseguró que, ante la falta de orden, las empresas de telecomunicaciones han llenado de redes las calles de la capital y de la alcaldía Miguel Hidalgo. Por ello, pidió que recojan y ordenen sus líneas. Subrayó que las calles “no son bodegas de esas empresas”.
Desorden de cableras en Miguel Hidalgo: cables por debajo de la altura permitida
El alcalde explicó que los cables en desuso generan diversas afectaciones que ponen en riesgo la vida de las personas. Las líneas deben colocarse a una altura mínima de 5.5 metros. Sin embargo, afirmó que esta norma no se cumple y que muchos tendidos están muy abajo, incluso a ras de suelo.
Como ejemplo, recordó lo ocurrido el sábado 3 de octubre en la colonia Polanco. Ese día cayó el venado de bronce de una fuente que forma parte del patrimonio de la alcaldía, en la esquina de Horacio y Arquímedes. De acuerdo con la explicación del edil, un cable se tensó al paso de un camión de la basura y derribó la escultura. Vecinos denunciaron el hecho. Para conocer el motivo exacto, la administración realizó una investigación formal.
Tabe pide recursos para dictaminadores de riesgo
Durante su conferencia de prensa semanal, Tabe señaló que el problema se extiende por toda la Ciudad de México. Indicó que los convenios firmados con las cableras han sido insuficientes. Además, criticó que los derechos que pagan estas compañías no se quedan en los presupuestos de las alcaldías.
Por ello, solicitó al Gobierno capitalino y a la Secretaría de Finanzas local una partida presupuestal adicional. Con ese recurso, la alcaldía contrataría dictaminadores de riesgo en materia de protección civil, quienes verificarían técnicamente las instalaciones de las empresas.
El alcalde puntualizó que las alcaldías cuentan con nuevas atribuciones en esta materia. Sin embargo, necesitan recursos y personal especializado para cumplir con ellas. Reconoció que Miguel Hidalgo tiene solo dos personas para dictaminar riesgo y que no puede desproteger otras revisiones para atender únicamente a las cableras.
“Pero necesitamos el recurso adicional, sin éste no podemos ejecutar las dictaminaciones”, afirmó. Añadió que la alcaldía ha llamado la atención a las cableras en infinidad de ocasiones. Según Tabe, el cableado en desuso deteriora la imagen urbana y representa un riesgo para la seguridad de las personas.
La alcaldía se comprometió a elaborar un programa de trabajo para dictaminar por lo menos una calle de cada colonia antes de que concluya el año.
Frente común y condicionamiento de nuevos permisos
Tabe pidió a las autoridades capitalinas y federales unirse para poner orden en el cableado, ante las amenazas que representa para la población y el deterioro que provoca en la imagen urbana.
El edil aseveró que la alcaldía no otorgará nuevas autorizaciones a las empresas que no acrediten acciones concretas de limpieza y retiro del cableado en desuso.
Finalmente, solicitó la intervención de las autoridades federales, dentro de sus competencias. Su objetivo es que las compañías que incumplan las disposiciones aplicables enfrenten las sanciones correspondientes.