La presidenta Claudia Sheinbaum anuncia que a partir del 3 de noviembre quedará prohibido el uso de celulares en las escuelas del país, tanto en el salón de clases como durante el recreo. La medida también elimina los dispositivos móviles como herramienta educativa dentro de los planteles.
«A partir del 3 de noviembre ya no podrán utilizarse como herramienta educativa en la escuela ni en el recreo», afirma la mandataria, quien señala que el propósito es recuperar la creatividad de los estudiantes y frenar el uso indiscriminado de pantallas entre niñas, niños y adolescentes.
Los celulares y tabletas solo podrán emplearse en casos de emergencia o por alguna situación particular de los alumnos, y deberán permanecer guardados en la mochila durante toda la jornada escolar.
Un acuerdo unánime a nivel nacional
Sheinbaum precisa que la decisión fue resultado de un acuerdo unánime avalado por gobernadores y gobernadoras de todo el país, así como por las autoridades educativas estatales y federales. La medida será publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) y entrará en vigor el 3 de noviembre.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que, a partir del 3 de noviembre, no podrá utilizarse el celular en las escuelas como herramienta educativa ni durante los recesos.
La medida fue acordada entre las autoridades educativas de las 32 entidades de la República y busca… pic.twitter.com/ErT7Fn4wvI
— La Silla Rota (@lasillarota) September 21, 2026
Consulta previa con maestros
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, informa que antes de la entrada en vigor de la medida se realizarán asambleas en escuelas de todo el país para dar a conocer a maestros y familias las nuevas disposiciones.
Tras una serie de foros regionales y una encuesta en la que participaron más de medio millón de maestras y maestros, el 81% se manifestó a favor de establecer una regulación específica para el uso de dispositivos dentro de las escuelas.
Reglas distintas según el nivel educativo
La restricción será total en primaria y secundaria. En el nivel medio superior, cada institución deberá definir sus propias limitaciones para garantizar un uso responsable. En educación superior se promoverá el uso responsable sin llegar a una prohibición.
Las regulaciones no aplicarán a los docentes, aunque recibirán un decálogo de buenas prácticas con recomendaciones para reducir su tiempo frente a pantallas.