La población de México alcanzó los 130.39 millones de habitantes en 2025, según reveló la Encuesta Intercensal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Sin embargo, el país reportó una tasa de crecimiento de apenas 0.7, la más baja desde la década de los noventa, y quedó por debajo de los 133 millones proyectados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Conapo.
Los datos, que capturan el primer gran panorama demográfico tras la pandemia de Covid-19, confirman una transformación profunda en el país: los mexicanos envejecen rápidamente, las familias tienen menos hijos y la violencia impulsa el desplazamiento forzado interno.
Menos de dos hijos por mujer y envejecimiento poblacional
Por primera vez en la historia, la tasa de fecundidad en México cayó por debajo de los dos hijos por mujer, un nivel insuficiente para mantener la tasa de reemplazo generacional (estimada en 2.1). Esta reducción, liderada estadísticamente por mujeres sin escolaridad, provoca que la base joven de la población decrezca mientras aumenta el número de adultos mayores. En consecuencia, la edad mediana del país subió a 32 años, tres años más que en 2020.
En paralelo, el país experimenta una reducción en su diversidad lingüística. El total de hablantes de lenguas indígenas disminuyó de 7.4 millones a 7.3 millones. Aunque el 18.6% de la población se autodescribe como indígena, solo tres de cada diez hablan idiomas originarios como el náhuatl, el maya o el tsetsal, que se mantienen como los más comunes.
La violencia desplaza a miles y caen los residentes extranjeros
La dinámica demográfica también exhibe reacomodos territoriales. Veracruz, Guerrero y la Ciudad de México perdieron población entre 2020 y 2025, con reducciones de 160 mil, 136 mil y 44 mil habitantes, respectivamente.
Aunque el 44.64% de las personas migra por motivos familiares y el 29.13% por trabajo, la inseguridad deja una huella profunda. La violencia obligó a 1.6 millones de habitantes (el 1.28% de los hogares) a huir de sus comunidades. Estados como Zacatecas (2.15%) y Morelos (2.11%) lideran los índices de desplazamiento forzado.
Por otro lado, México registró su primera disminución de población extranjera desde 2010. Las políticas migratorias de Estados Unidos provocaron la salida de más de 40 mil residentes no nacidos en el país. En la actualidad, el principal origen de los migrantes extranjeros radica en Estados Unidos (668 mil), Venezuela (75 mil) y Cuba (61 mil).
Educación, brecha laboral y avance de programas sociales
En el ámbito educativo, el país logró reducir el analfabetismo al 3.69% entre los mayores de 15 años. El sistema educativo registró un incremento de matrícula en la educación básica, destacando un avance significativo en los niños de tres a cinco años, cuya inscripción saltó del 61.9% al 70.4%.
En materia económica, el grupo de 30 a 59 años concentra la mayor fuerza productiva (73.42%), pero mantiene una marcada brecha de género: el 93% de los hombres trabaja, frente a solo el 55.9% de las mujeres. De la población no económicamente activa, el 44.1% se dedica a labores del hogar.
Finalmente, el Inegi documentó una transformación en los ingresos de las familias mexicanas. El 50% de los hogares recibe ingresos ajenos al trabajo formal, una cifra que en 2020 apenas alcanzaba el 38.5%. Este fenómeno responde directamente a la inyección de programas sociales impulsados durante los mandatos de Andrés Manuel López Obrador y el arranque de la administración de Claudia Sheinbaum, los cuales ahora benefician al 41.4% de los hogares en el país.