La Ley Moni contra el maltrato animal surge como una propuesta impulsada por activistas que buscan endurecer las sanciones contra quienes agredan a animales, sin que la edad del agresor sea considerada un atenuante.
El movimiento nace a partir del caso de Moni, una perrita chihuahua de 16 años, ciega y sorda, que fue asesinada en mayo de 2024 en la alcaldía Coyoacán. La responsable, una mujer de 78 años, aceptó su culpabilidad; sin embargo, un juez le otorgó una suspensión provisional debido a su edad.

Ante esta situación, activistas como Esmeralda han alzado la voz para exigir justicia y promover un cambio en la legislación. La Ley Moni contra el maltrato animal busca evitar que factores como ser adulto mayor o menor de edad reduzcan la responsabilidad legal en este tipo de delitos.
El caso ha generado indignación social y reavivado el debate sobre la protección animal en México, así como la necesidad de contar con leyes más estrictas y equitativas.
La iniciativa pretende garantizar que cualquier acto de violencia contra animales sea sancionado de manera firme, sin excepciones, reforzando el compromiso con el bienestar animal en el país.