Vecinos del pueblo de San Bartolo Ameyalco rechazan la construcción de una gasolinera en Álvaro Obregón. El proyecto se ubicaría en el Camino Viejo a Mixcoac, en un suelo de conservación ecológica. Los residentes denuncian que la obra carece de permisos y de estudios de impacto ambiental.
Votación cuestionada
Los habitantes afirman que no se les consultó como pueblo originario. El domingo se realizó una votación en la que ganó el sí a la gasolinera, con 454 votos a favor y 395 en contra.
Los vecinos reclaman que el número de actas no coincidió con la lista de asistentes. “Tuvimos una votación que resultó manipulada y llena de acarreados”, afirmó la vecina Silvia Zumaya.
Zumaya añadió que se había acordado una votación secreta. Según ella, la representación no brindó los espacios necesarios para garantizarlo.
Suelo de conservación y movilidad
El artículo 106 del Reglamento de Impacto Ambiental y Riesgo de la Ciudad de México prohíbe las obras o actividades riesgosas en suelo de conservación y en terrenos de recarga de acuíferos. Las estaciones de servicio forman parte de esas actividades.
Los residentes también advierten un problema de movilidad. Señalan que el proyecto generará más tráfico para bajar de la parte alta de Álvaro Obregón.
“La movilidad en el pueblo es muy caótica y sólo tenemos dos salidas: Desierto de los Leones y Camino Viejo a Mixcoac”, explicó la vecina Susana Andrade. Según Andrade, la gasolinera “no sólo viola la Ley, también provocará un cuello de botella que va a incrementar los tiempos de traslado”.
Andrade cuestionó además el doble discurso de las autoridades. Recordó que en San Bartolo Ameyalco se reforestaron 4 mil árboles y se recuperó suelo invadido. A su juicio, ese trabajo contrasta con el apoyo a intereses empresariales.